El campamento desaparece del cauce
El lunes a primera hora, una veintena de t�cnicos de Servicios Sociales, acompa�ados por decenas de agentes de la Polic�a Local y la ins�lita presencia de un notario, llegaron a este tramo del viejo cauce con el firme prop�sito de forzar el traslado de un centenar escaso de inmigrantes fuera del jard�n.
De una manera �honrada y transparente� seg�n la alcaldesa Rita Barber� y con precipitaci�n y sin contar con ellos, a tenor de las cr�ticas de algunas ONG, en s�lo tres d�as hab�a desaparecido cualquier rastro de un campamento que parec�a cr�nico, tan acostumbrados estaban todos los viandantes del cauce a contemplar los colchones, cartones, hornillos y cualquier mobiliario que hiciera menos inc�moda la estancia a sus �inquilinos�.
El traslado a albergues y hostales no ha estado exento de pol�mica. La concejala de Servicios Sociales, Marta Torrado, denunci� el primer d�a que una veintena de inmigrantes se bajaron de la furgoneta tras ser convencidos por el voluntario de una ONG. Adem�s, tambi�n hubo confusi�n en las primeras horas por el tiempo de estancia. La delegada dijo tajante que cada caso ser�a ��nico� por lo que podr� renovarse el plazo m�ximo de acogida en un albergue de la ciudad.
En lugar del campamento, aparecieron dos excavadoras que empezaron a romper el pavimento, con el prop�sito de ampliar el estanque. Las obras durar�n todo el verano y los primeros d�as, agentes de la Polic�a Local vigilaban de cerca estos trabajos, para prevenir cualquier incidente contra los operarios.
El caso es que no se produjo nada parecido, excepto la sentada de un grupo de voluntarios el primer d�a. Acerca de la decisi�n de la alcaldesa, el silencio de algunos sectores indica claramente el apoyo que ha recibido. La Federaci�n de Vecinos no ha querido opinar, al entender que el Ayuntamiento ten�a entre manos una �patata caliente� que se le pod�a escapar a corto plazo.
El campamento de inmigrantes ha vivido estos a�os distintas altas y bajas, aunque ahora se hab�a convertido en un lugar de reuni�n, fiestas y hasta incluido en la campa�a electoral por parte de alg�n partido pol�tico. Es decir, un s�mbolo de oposici�n al gobierno municipal.
En su mayor parte, los inmigrantes que dorm�an en el cauce se dedican a trabajar en el campo como temporeros. Los lugares de concentraci�n suelen ser en Valencia la estaci�n de autobuses y la plaza Manuel Sanchis Guarner, a una hora muy temprana.
Por esa raz�n, uno de los motivos para rechazar los albergues son los horarios que rigen en estas instalaciones. Torrado tuvo que salir diciendo que los horarios ser�an muy flexibles para eliminar tambi�n ese �ltimo obst�culo.
La inc�gnita ser� conocer a partir de ahora si la red de albergues puede con los inquilinos del cauce. La asociaci�n de vecinos de Nou Moles alert� hace d�as que algunos dorm�an en una pasarela peatonal en la avenida del Cid, aunque de momento no hay constataci�n de nuevos asentamientos.
Mientras, las ONG seguir�n con la reclamaci�n de un centro de acogida, para el que el Consistorio ya ha pedido al Gobierno que se comprometa y asuma la inversion